Mañana, martes 27 de octubre se celebrará una nueva reunión con la Secretaría de Estado de Seguridad para continuar avanzando en una de las reivindicaciones más importantes y esperadas por los miembros de la Guardia Civil y de la Policía Nacional: una jubilación digna y justa, acorde con las especiales condiciones y riesgos de nuestra profesión.
Desde Independientes de la Guardia Civil (IGC) afrontamos esta nueva cita con esperanza, pero también con la responsabilidad y la firmeza que exige una reivindicación que lleva demasiado tiempo esperando una solución.
Valoramos los avances realizados y el trabajo desarrollado hasta ahora. Sin embargo, entendemos que ha llegado el momento de transformar las propuestas en compromisos concretos y materializar cuanto antes un acuerdo que dé respuesta a las legítimas expectativas de miles de compañeros.
DETRÁS DE CADA UNIFORME HAY UNA VIDA DE SACRIFICIO
Cuando hablamos de jubilación, no hablamos únicamente de cifras, cálculos o disposiciones legales. Hablamos de personas. De compañeros que han dedicado los mejores años de su vida a proteger a los demás, que han pasado noches enteras de servicio, que se han perdido cumpleaños, Navidades y momentos irrepetibles con sus hijos. Hablamos de quienes han trabajado lejos de sus familias, de quienes han asumido riesgos que otros difícilmente pueden imaginar y de quienes, pese al cansancio y las dificultades, han seguido cumpliendo con su deber, muchas veces anteponiendo las necesidades de los demás a las suyas propias.
Y detrás de cada uno de esos compañeros hay también una familia que ha compartido silenciosamente ese sacrificio. Parejas que han esperado durante noches interminables, hijos que han crecido acostumbrados a las ausencias y padres que han vivido con la preocupación de que una llamada pudiera cambiarlo todo. Por eso, conseguir una jubilación digna no es solamente una cuestión económica. Es también una forma de reconocer tantos años de entrega y de permitir que nuestros compañeros puedan disfrutar, con salud y tranquilidad, del tiempo que les queda junto a quienes siempre estuvieron a su lado.
ES EL MOMENTO DE MATERIALIZAR LOS COMPROMISOS
Desde IGC consideramos que la reunión del próximo 27 de octubre debe servir para avanzar de manera decidida hacia la consecución de un acuerdo definitivo.
Somos conscientes de que existen cuestiones técnicas, económicas y jurídicas que deben resolverse, pero entendemos que estas dificultades no pueden convertirse en nuevos motivos para prolongar indefinidamente una reivindicación histórica.
Es necesario concretar las medidas, establecer un calendario claro y garantizar que cualquier acuerdo alcanzado disponga de la seguridad jurídica necesaria para su aplicación efectiva.
El actual escenario de incertidumbre política hace todavía más importante actuar con responsabilidad y determinación, evitando que los avances conseguidos puedan quedar paralizados o condicionados por circunstancias ajenas a las necesidades de nuestros compañeros.
No se trata únicamente de alcanzar un acuerdo sobre el papel. Se trata de conseguir que ese acuerdo se convierta cuanto antes en derechos reales y efectivos.
POR ENCIMA DE LAS SIGLAS ESTÁN LAS PERSONAS
Desde IGC queremos trasladar un mensaje de unidad y responsabilidad.
Esta reivindicación no pertenece a ninguna asociación, sindicato u organización concreta. Pertenece a todos los guardias civiles y policías nacionales que han dedicado su vida profesional al servicio de la sociedad.
No importa quién pueda atribuirse el mérito. Lo verdaderamente importante es que nuestros compañeros consigan, por fin, el reconocimiento que merecen.
Por ello, consideramos fundamental continuar trabajando desde el diálogo, la colaboración y el respeto, poniendo siempre el interés colectivo por encima de cualquier protagonismo.
POR LOS QUE ESTUVIERON, POR LOS QUE ESTAMOS Y POR LOS QUE VENDRÁN
No podemos olvidar a quienes llevan años esperando este momento. A los compañeros que se encuentran próximos a su jubilación y que miran al futuro con incertidumbre. A quienes ya se han jubilado sin haber visto reconocidas plenamente las especiales condiciones de nuestra profesión.
Y, por encima de todo, no podemos olvidar a quienes nunca llegaron a disfrutar de esa merecida jubilación. A los compañeros que entregaron su vida en acto de servicio, que salieron un día de casa para proteger a los demás y nunca pudieron regresar junto a sus familias. Ellos representan el sacrificio más grande que puede hacerse por esta profesión. Su recuerdo debe acompañarnos en cada paso de esta reivindicación, porque detrás de cada uniforme hay una vida, una familia y unos sueños que merecen ser protegidos.
El tiempo pasa para todos, pero especialmente para quienes llevan toda una vida esperando poder disfrutar de una jubilación merecida. Cada aplazamiento supone seguir retrasando una tranquilidad que muchos compañeros llevan años deseando alcanzar.
Queremos que llegue el día en que un guardia civil pueda colgar su uniforme por última vez, mirar atrás con orgullo y sentir que tantos años de servicio, sacrificio y entrega han recibido el reconocimiento que merecen.
Que pueda regresar a casa sabiendo que comienza una nueva etapa de su vida, sin incertidumbres y con la tranquilidad de haber cumplido con su deber.
Mañana 27 de octubre debe ser un paso importante hacia ese objetivo.
Desde IGC seguiremos defendiendo que los compromisos se conviertan en realidades cuanto antes, con garantías, responsabilidad y sin dejar a nadie atrás.
Porque después de toda una vida cuidando de los demás, también merecemos que se cuide de nuestro futuro.
Porque una jubilación digna no es un privilegio. Es el reconocimiento a toda una vida de servicio.
POR LOS QUE ESTUVIERON, POR LOS QUE ESTAMOS Y POR LOS QUE VENDRÁN.
Contacto y participación:
IGC mantiene su disposición al diálogo y anima a los compañeros/as a trasladar experiencias o dudas a través del correo:
📩 tueresigc@igcprofesional.es
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Madrid, 26 de octubre de 2026














