Desde Independientes de la Guardia Civil (IGC) mantenemos como grandes objetivos la consecución de una jornada laboral de 35 horas semanales y la implantación de un sistema de turnos equiparable al de la Policía Nacional, que permita avanzar hacia unas condiciones laborales más justas, una mayor estabilidad en los horarios y una conciliación efectiva de la vida personal, familiar y profesional.
Somos conscientes de que alcanzar estos importantes hitos exige una modificación profunda de la normativa de jornada y horario, un proceso que, por su complejidad y por la necesidad de abordar cambios normativos mediante Real Decreto, puede prolongarse en el tiempo.
Pero hay algo que tenemos claro: los guardias civiles no pueden seguir esperando para mejorar su calidad de vida.
Por este motivo, IGC ha elaborado una propuesta concreta para que, mientras se trabaja en esa reforma de mayor alcance, la Dirección General de la Guardia Civil apruebe una Instrucción que pueda aplicarse sin necesidad de modificar la normativa actual, permitiendo introducir mejoras en la planificación de los servicios, la protección de los descansos y la conciliación.
¿QUÉ PROPONE IGC PARA MEJORAR EL DÍA A DÍA DE LOS GUARDIAS CIVILES?
1. Más fines de semana libres.
Establecer como criterio preferente que el personal que no presta servicio a turnos pueda disfrutar de, al menos, dos fines de semana completos libres al mes, siempre que las circunstancias operativas lo permitan.
2. Conocer los descansos con mayor antelación.
Implantar una previsión trimestral orientativa de los descansos semanales, para que los guardias civiles puedan organizar su vida familiar y personal con mayor seguridad, sin sustituir la planificación mensual reglamentaria.
3. Poner freno a los cambios injustificados de descansos.
Evitar que acontecimientos conocidos con antelación sirvan de excusa para modificar descansos ya planificados. IGC propone que estos cambios sean la última alternativa, estén debidamente justificados y que el afectado pueda conocer por escrito los motivos concretos.
4. Evitar que los dobletes se conviertan en una práctica habitual.
Reforzar el control sobre las reducciones del descanso diario a ocho horas, evitando que se conviertan en una práctica ordinaria de planificación cuando existan alternativas organizativas razonables, y garantizando las compensaciones correspondientes.
5. Facilitar los cambios voluntarios de servicio.
Establecer un procedimiento sencillo, homogéneo y accesible para todas las unidades, evitando trabas innecesarias cuando dos compañeros quieran intercambiar voluntariamente sus servicios y se cumplan los requisitos normativos.
6. Un reparto más justo de noches, festivos y fines de semana.
Impulsar criterios objetivos para evitar que determinados guardias civiles soporten de manera reiterada una mayor carga de servicios especialmente gravosos.
También se propone un seguimiento específico cuando un mismo componente sufra más de dos modificaciones no voluntarias de sus descansos semanales en un mes, prestando especial atención a las circunstancias familiares y de conciliación.
7. Respetar el descanso y la desconexión.
Evitar que las comunicaciones ordinarias por WhatsApp u otros medios informales obliguen a los guardias civiles a estar pendientes del trabajo durante sus periodos de descanso, respetando las obligaciones legales de disponibilidad y las necesidades operativas justificadas.
8. Transparencia sobre las unidades que trabajan a turnos.
Publicar y mantener actualizado un listado de las unidades que cuentan con turnos de 8, 8,5 o 12 horas, desglosado por provincias, para que los guardias civiles conozcan estas condiciones antes de solicitar un destino.
Además, IGC propone que estas medidas sean supervisadas periódicamente en el Grupo de Trabajo de Jornada y Horario, con participación de la Administración y las asociaciones profesionales, para comprobar su aplicación y corregir posibles desigualdades entre unidades.
No se trata de sustituir los grandes objetivos por pequeñas medidas, ni de renunciar a una reforma ambiciosa de la jornada laboral. Se trata de aprovechar todas las posibilidades que ofrece la normativa actual para avanzar mientras llega esa transformación.
Porque detrás de cada cuadrante hay un guardia civil que necesita organizar su vida, disfrutar de su familia, planificar sus descansos y conocer con antelación cuándo tendrá que trabajar.
IGC no quiere que la espera de una nueva normativa se convierta en una excusa para aplazar mejoras que pueden empezar a aplicarse antes.
Nuestra propuesta pone sobre la mesa medidas concretas, viables y compatibles con la regulación vigente, sin necesidad de esperar a que finalice todo el proceso de reforma normativa.
Queremos las 35 horas. Queremos unos turnos equiparables a los de la Policía Nacional. Pero también queremos mejoras reales mientras se consiguen esos objetivos.
DESCARGA NUESTRA PROPUESTA COMPLETA
En IGC no nos quedamos en las palabras. Presentamos propuestas concretas para mejorar las condiciones de trabajo de los guardias civiles.
Ponemos a disposición el documento íntegro con las medidas que hemos propuesto para mejorar la planificación de los servicios, garantizar los descansos, facilitar la conciliación y avanzar hacia unas condiciones laborales más justas.
Queremos que todos los guardias civiles puedan conocer de primera mano nuestras propuestas, valorar su contenido y comprobar que existen posibilidades de avanzar sin tener que esperar a la aprobación de una nueva normativa de jornada y horario.













