Desde Independientes de la Guardia Civil (IGC) antes las numerosas incidencias que nos estaban llegando con el material policial de los Guardias Alumnos en Prácticas, concretamente del personal de la 131 promoción de Baeza y de la 172 promoción de Valdemoro, hemos realizado un sondeo a nivel nacional, en prácticamente la totalidad de las Comandancias de la Guardia Civil, para conocer de una forma directa la situación actual y hemos redactado un informe con unas conclusiones, que hemos trasladado a la Dirección General de la Guardia Civil. Para ello, hemos dejado trascurrir unos días desde su incorporación, para que los datos del sondeo fueran los más fiables y concretos posibles.
El periodo de prácticas constituye una fase esencial en la formación profesional de los futuros guardias civiles. Durante esta etapa los alumnos no se limitan a una actividad meramente formativa o académica, sino que prestan servicio real en unidades territoriales, participan en dispositivos operativos, atienden requerimientos ciudadanos, realizan patrullas, intervienen en incidencias y se ven expuestos a situaciones de riesgo idénticas a las que afronta el resto del personal de la Guardia Civil.
En este sondeo, han participado más de doscientos guardias alumnos (60% hombres y 40% mujeres), lo que consideramos que es una muestra suficientemente amplia y representativa para evaluar el estado de dotación de medios materiales en las diferentes unidades territoriales.
A continuación, vamos a pasar a describir los resultados obtenidos haciendo diferencia por tipo de material.
Chalecos antibalas:
Los datos obtenidos reflejan que el 46,6% del personal que ha participado en el sondeo disponen de chaleco individual, si bien del total, únicamente el 30% de los que tienen adjudicado chaleco refieren que es de la talla adecuada, siendo las tallas más demandadas en hombres es la S, seguida muy cerca en la M. En cuanto a las mujeres, existe una concentración muy clara en la talla XS, seguida de la S, lo que evidencia un déficit importante de chalecos en tallas pequeñas.
Por otro lado, el 37,9% del personal que ha participado en el sondeo refiere que no ha recibido ningún chaleco y el 15,5% que lo deben compartir con otros componentes. En consecuencia, más de la mitad de los guardias alumnos 53,4%, que han participado en el sondeo realizado por IGC, no dispone de un chaleco antibalas individual.
Otro tipo de material
En cuanto a las defensas extensibles y grilletes la dotación individual, su dotación es mayor, siendo una media situada al 20% del personal que ha participado en el sondeo que no dispone de estos elementos.
Fundas de cargadores se observa que un 60% del personal que ha participado en el sondeo continua sin que le sean adjudicados. Fundas de armas se han reportado mucho menos incidencias, siendo más recurrente la falta de modelos adecuados para personal zurdo.
Todo ello, evidencia la necesidad de que todos los guardias alumnos cuenten, desde su incorporación a las unidades de prácticas, con una dotación mínima, suficiente, homogénea e individual de material policial y de protección. Esta situación genera una desigualdad evidente entre alumnos de una misma promoción, que realizan funciones idénticas, pero no cuentan con los mismos medios para protegerse ni para prestar servicio en condiciones adecuadas. Esta falta de homogeneidad provoca que existan guardias alumnos plenamente dotados y otros que deben prestar servicio sin algunos elementos básicos. En determinados casos, el material se entrega de forma individual; en otros, se comparte entre varios componentes; y en otros no se facilita desde el inicio del periodo de prácticas.
Especialmente preocupante resulta la situación relativa a los chalecos antibalas. El chaleco constituye un elemento esencial de protección individual, directamente vinculado con la seguridad física del personal de la Guardia Civil. Su ausencia, su uso compartido o su entrega tardía suponen un riesgo que no debería asumirse.
Un guardia alumno que carece de material completo no solo se encuentra en una posición de inferior protección personal, sino que además puede ver limitada su capacidad de actuación ante situaciones reales. No resulta razonable que la protección de un guardia alumno dependa de la unidad de prácticas asignada. La pertenencia a una u otra comandancia no puede determinar que un alumno disponga o no de chaleco antibalas individual, defensa, grilletes o fundas adecuadas. Por todo ello, desde IGC hemos solicitado a la Dirección General de la Guardia Civil las siguientes medidas estructurales.
1.- Dotación mínima obligatoria desde la Academia
IGC ha propuesto a la DGGC que se establezca una dotación mínima obligatoria para todos los guardias alumnos desde el inicio de su periodo de prácticas y que se dote de la misma en la Academia.
Dicha dotación debería incluir, como mínimo:
- Chaleco antibalas individual.
- Defensa extensible reglamentaria.
- Grilletes.
- Funda adecuada para el arma y el material asignado.
- Portacargadores reglamentarios.
La finalidad de esta medida es garantizar que todos los alumnos partan de unas condiciones básicas comunes, con independencia de la provincia en la que realicen las prácticas.
2.- Carácter individual del material de protección
IGC considera imprescindible que determinados elementos, especialmente el chaleco antibalas, tengan carácter individual y no compartido.
El chaleco antibalas no debe considerarse un material genérico de unidad, sino un equipo de protección personal. Su uso compartido puede generar problemas de disponibilidad, talla, ajuste, higiene, conservación y eficacia. Un chaleco que no se adapta correctamente al usuario pierde parte de su funcionalidad protectora. Además, si el material debe compartirse entre varios componentes, puede ocurrir que no esté disponible cuando resulte necesario.
Por ello, hemos propuesto que todos los guardias alumnos reciban un chaleco antibalas individual, adecuado a sus características físicas y disponible durante todo el periodo de prácticas.
3.- Creación de un sistema de control y seguimiento
IGC ha propuesto a la DGGC que mientras no se dote a este personal de todo el material a su salida de las Academias, se establezca un sistema de control periódico sobre la dotación real de los guardias alumnos,
No basta con aprobar una dotación mínima si después no se comprueba su cumplimiento. Por ello, debería elaborarse un registro en el que conste el material entregado a cada alumno, la fecha de entrega y las incidencias detectadas. Además, debería realizarse una revisión al inicio de cada periodo de prácticas para comprobar que todas las unidades disponen del material necesario antes de recibir a los alumnos. Este sistema permitiría detectar carencias con antelación y corregirlas antes de que afecten al servicio.
IGC propuso que, al finalizar cada periodo de prácticas, se realice una evaluación de la dotación recibida por al alumnado. Esta evaluación permitiría conocer dónde se han producido carencias, en que material, tallas, etc y qué medidas deben adoptarse para la siguiente promoción. Los resultados deberían servir para mejorar la planificación logística y evitar que los mismos problemas se repitan año tras año.
Desde IGC aconsejamos que quien tenga una incidencia con su material, bien porque no le hayan dotado de forma individual o en el caso de los chalecos, no se ajuste a su tallaje, lo reclame por escrito, por lo que hemos confeccionado una instancia adecuada para ello, que puedes solicitar a cualquier representante de IGC.
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Cuota anual: 69 €
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Madrid, 9 de julio de 2026














