La Guardia Civil, destinada en Madrid, había obtenido inicialmente una reducción del 50% en su jornada laboral para poder atender a su hija enferma. Sin embargo, el progresivo empeoramiento del estado de salud de la menor, con episodios de descompensación frecuentes, imprevisibles y de aparición súbita, hizo imprescindible una atención constante e inmediata por parte de su madre, única cuidadora efectiva.
La situación se vio agravada debido a que el centro educativo de la menor carece de personal especializado para atender este tipo de patologías de carácter metabólico, y no puede actuar sin las indicaciones expresas de la progenitora. Esta situación obligaba a la agente a acudir de forma recurrente al colegio cada vez que su hija sufría una crisis.
Ante este escenario, la demandante solicitó la ampliación de su reducción de jornada hasta el 99,9 %, amparándose en la normativa vigente en la Guardia Civil, prevista en el artículo 34 de la Orden General de Vacaciones, Permisos y Licencias del Personal de la Guardia Civil. Pese a la gravedad del caso y a la abundante documentación médica aportada, la Administración denegó inicialmente la solicitud.
Lejos de resignarse, IGC activó su servicio jurídico y, en colaboración con la letrada Doña Sandra Arbiol Muñío, se interpuso un recurso de alzada que ha resultado finalmente estimado, corrigiendo así la decisión inicial y permitiendo a la agente una reducción de jornada del 99,9% sin pérdida retributiva que le permitirá centrarse en el cuidado de su hija en las condiciones que su estado médico requiere.
Este caso pone de manifiesto las dificultades a las que se enfrentan muchos profesionales para conciliar su vida laboral con situaciones familiares extremas, así como la importancia de contar con respaldo jurídico especializado.
El presidente de IGC, Daniel Fernández, ha señalado que:
“Esta resolución reconoce un derecho fundamental: el de poder cuidar a un hijo en una situación de extrema gravedad y demuestra que aún existen obstáculos en la conciliación, incluso en circunstancias límite, pero también que con respaldo jurídico y determinación se pueden corregir decisiones injustas.”
Fernández ha concluido señalando que:
“Seguiremos defendiendo a nuestros compañeros y compañeras para que nunca tengan que elegir entre su trabajo y su familia”.
Desde Independientes de la Guardia Civil (IGC) subrayamos que continuaremos defendiendo con firmeza los derechos de los guardias civiles, especialmente en aquellos casos en los que están en juego la salud, la conciliación y la protección de menores.











